La dama del unicornio
La dama del unicornio (francés: La Dame à la licorne) es el
título de una serie de tapices franceses a menudo considerados uno
de las obras de arte más significativas de la Edad Media en Europa.
Se estima que fueron tejidos a finales del siglo XV (1490, aprox.)
en Flandes.
La interpretación más común sugiere que los tapices representan los
cinco sentidos: gusto, oído, vista, olor y tacto. El sexto, «A mon
seul désir» (A mi único deseo), se interpreta a menudo como
representación del amor o el entendimiento. Cada uno de los seis
tapices muestra a una dama de la nobleza con el unicornio y algunos
incluyen un mono o un león en la escena. Los banderines, así como
la armadura del unicornio y el león del tapiz llevan las armas del
patrocinador, Jean Le Viste, un poderoso noble de la corte del rey
Carlos VII.
Los tapices fueron redescubiertos en 1841 por Próspero Mérimée en
el castillo de Boussac (en aquella época, subprefecto de Creuse)
donde habían sufrido daños debido a las condiciones en que se
habían conservado. La novelista George Sand desvió la atención del
público hacia los tapices en sus trabajos de la época. La serie se
encuentra ahora en el museo Cluny (Museo de la Edad Media) en
París, Francia, donde han estado desde 1882.
Los tapices también han sido el tema central de la novela La dama y
el unicornio, de Tracy Chevalier y El séptimo unicornio, de Kelly
Jones.
